Hace algunas semanas quedé completamente fascinada por una imagen que vi en Internet: el objeto retrato en la imagen era muy simple, pero al mismo tiempo muy potente y rico en sentimiento y espiritualidad.. El objeto era un bol de cerámica que tenía líneas irregulares doradas- ¡Eran sus cicatrices! Parecía que un simple cuenco se hubiera convertido en un objeto artístico. De hecho, la técnica que se había utilizado para decorar el bol es un arte: se llama Kintsugi, viene de Japón y consiste en arreglar objetos rotos rellenando sus grietas con oro. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo:

Según el Kintsugi, una cicatriz simboliza una historia que debe salir a la luz

Kintsugi significa en japonés «cicatriz dorada». ¿Por qué este nombre? A diferencia del pensamiento occidental dualista que se basa en el contraste de los opuestos – lo bello y lo feo, lo bueno y lo malo, lo funcional y lo roto – el pensamiento japonés admite la complementariedad de los opuestos y el fluir para convertirse el uno en el otro.

Kintsugi 3 arreglar grietas con oro

Para los japoneses, una cicatriz simboliza una experiencia que otorga sabiduría y valor a un objeto, haciéndolo único. De esta manera, ensalzan estos objetos, utilizan resina con polvo de oro para arreglarlos. Los orígenes del Kintsugi se sitúan en el siglo XV, cuando el shogun Ashikaga Yoshimasa mandó arreglar a China sus boles favoritos porque se le habían roto. Cuando se los devolvieron, observó que se había hecho un pobre trabajo, ya que los boles habían sido reparados con unas grapas muy de metal muy toscas. No contento con el resultado, encargó a unos artesanos japoneses que se ocuparan de arreglar los boles de una manera más elegante y respetuosa. Como significaban mucho para el shogun, los artesanos decidieron llenar las grietas con resina mezclada con polvo de oro y así fueron restaurados como se merecía.

Kintsugi reparar objetos con oro

En cierta manera, Kintsugi tiene similaridades con la filosofía wabi sabi, de la que ya te hablamos en un post, que encuentra belleza y ensalza los objetos con defectos o viejos. La naturaleza no es perfecta y tampoco lo somos nosotros, con lo que las imperfecciones deberían ser consideradas como aquello que nos hace únicos. Para los japoneses, también es muy importante conocer la historia y los orígenes de los objetos; tanto Wabi Sabi como Kintsugi son buenos ejemplos de ello. Aquí te enseñamos un vídeo en el que el artesano más joven de Kyoto experto en Kintsugi explica en qué consiste la técnica. Como él mismo dice «para los japoneses la belleza está en mirar el objeto, no en el objeto en sí mismo.

Kintsugi: The Art of Broken Pieces from Greatcoat Films on Vimeo.

Aplicaciones creativas de Kintsugi: restaurante argentino Anahi

Aunque Kintsugi es una técnica japonesa antigua, algunos artistas de occidente han comenzado a adaptarla para redecorar espacios y objetos. Un gran ejemplo es el restaurante Anahi, en París, cuya decoración se realizó para preservar el espacio y dar relevancia al anterior restaurante que hubo en el espacio. ¿Cómo lo han hecho? En el caso de este restaurante, las paredes eran de baldosa y varias  estaban rotas, con lo que decidieron rellenar las baldosas con cobre, que dota al espacio de un color más en tonos bronce que encaja a la perfección con el estilo vintage de la decoración que también utiliza estos tonos para decorar sillas o algunos detalles.

restaurante anahi parís kintsugi

Como pasa con el Kintsugi, este tipo de decoración pretende homenajear la historia del restaurante, cuya filosofía en esta nueva etapa radica en la recuperación de los productos locales en toda su carta.

¿Conoces otros ejemplos y o técnicas parecidas al Kintsugi? ¡Nos encantaría conocerlas!