Barcelona es una ciudad que me encandiló desde el primer momento: tanto la belleza de su cielo y su mar como sus obras arquitectónicas dejaron una huella en mí que fue decisiva para el proyecto de Lucirmás, como te cuento en mi página “sobre nosotros”. Algo que atrajo mi atención desde el principio fue el Modernismo catalán, cuya filosofía tiene varios puntos en común con Lucirmás. ¿Quieres saber cuáles? Sigue leyendo:

La influencia del modernismo catalán en Lucirmás: naturaleza y funcionalidad

Quizás no sabes que el Modernismo según los distintos países, recibió diversas denominaciones: Art Nouveau (En Bélgica y Francia), Sezession (en Austria), Jugendstil (Alemania), Liberty (Inglaterra) y Floréale (en Italia). En catalán, modernismo o estilo modernista es el término con el que se designa a una corriente de renovación artística y literaria desarrollada a finales del siglo XIX y principios del XX. En Barcelona, el Modernismo tuvo un especial auge debido a su desarrollo comercial, a un cambio social y político que había tenido lugar en las décadas anteriores conocidas como “La Renaixença” y a la exposición Universal de 1888. Catalunya en general y Barcelona en particular buscaban renovarse, y el modernismo suponía un brote de aire fresco en medio de la oscuridad y tosquedad arquitectónica que se estaba viviendo debido a la revolución industrial.

El modernismo apuesta por ofrecer una alternativa a la fabricación industrial, donde predominaba la rentabilidad y la fabricación en serie. Como contrapartida, propone sacar a la luz la sabiduría de los artesanos, y en esto Lucirmás se identifica totalmente. Para el modernismo, un edificio podía ser bello y a la vez funcional y, para representar este concepto, buscaron inspiración en la naturaleza, donde se da este fenómeno. Al igual que en la naturaleza, las creaciones del modernismo no tienen por qué ser del todo simétricas y tratan de adaptarse al entorno en el que conviven. Predominan las curvas, la imaginación y la recreación de hábitats naturales por medio del uso de figuras de motivos vegetales, animales y animales fantásticos, entre otros.

Entre los motivos vegetales, un recurso que podemos encontrar en casi cualquier edificio, por ejemplo el balcón del desván de la casa Batlló, que algunos dicen que es un tulipán y otros, una alcachofa o los motivos vegetales en la fachada principal y en el interior de la Sagrada Familia.

Sagrada familia motivos vegetales modernismo

Hablando de ejemplos del modernismo catalán, ¡La Casa Battló fue para mi un gran descubrimiento! Fue verla y me quedé completamente fascinada. Y es que, no solo sorprende su increíble belleza, sino cómo, aunque aparentemente solo se trata de estética, todos los elementos están concebidos para ser funcionales. No hay mejor ejemplo que las manillas de sus puertas que, al tener esa forma curva, las hacen fáciles de agarrar y tirar.

techo casa batlloEl desván, en este sentido, es una auténtica obra de arte. Aunque se quería utilizar solamente para colocar lavaderos y todas las salidas de humos, Gaudí lo remodeló con una cuidada estética artesanal que, a la vez que lo embellecía, trataba de aislar las viviendas de las inclemencias del tiempo y asegurar así una estancia plácida en ellos.

desvan casa battlo modernismo catalán

Otro aspecto del modernismo que me pareció muy interesante es cómo los arquitectos trataban de recuperar las tradiciones, lo que consiguió al convertirse en un estilo ecléctico que mezclaba las tendencias más vanguardistas que sus exponentes habían aprendido en París con estilos tradicionales del país como el gótico catalán, el barroco o incluso, motivos arabescos, como podemos observar en el Palau de la Música Catalana, de Domènech i Montaner. A esto, se sumó la utilización de materiales novedosos (el hormigón, la baldosa esmaltada catalana, el hierro forjado y el cristal, entre otros) que convirtieron el modernismo local en un estilo único y diferenciado.

palau de la musica modernismo catalan

En cuanto a los nuevos materiales, hay varios recursos que me parecen simplemente magistrales, como el uso de hierro pintado con carbonato de plomo para evitar que se oxide pero, si me quedo con un material o, mejor dicho, técnica de Gaudí, sería con el famoso trencadís, el típico mosaico que utilizaba Gaudí y que se puede ver, por ejemplo, en la fachada de la Casa Batlló, o a lo largo del Parc Güell. Para crear este mosaico, Gaudí utilizaba los deshechos de una vidriería como material principal. ¡Qué fantástica manera de reaprovechar el vidrio!

trencadis-antoni-gaudi

Por cierto, ya que hablamos del Parc Güell: ¿no es fascinante que, toda la parte de abajo, además de ser arquitectónicamente increíble, estuviera además concebida para canalizar todo el agua que se acumulaba con las lluvias y así prevenir las posibles humedades?

Como a mí me gusta decir, si además de un objeto bonito, tienes un objeto funcional, te durará para siempre. Qué mejor ejemplo que el modernismo catalán, ¿no crees?

Fuentes
Web oficial Casa Battló
Arte historia