El pasado 27 de septiembre tuve la oportunidad de asistir a un interesantísimo evento, en el que Bea Johnson, la creadora del movimiento mundial Zerowaste (cero residuos) vino a dar una charla con motivo de la presentación de su best-seller mundial en catalán, “Residu 0 a casa”.

Bea Johnson decidió en 2008 vivir de una manera diferente: iban a intentar generar la menor cantidad de residuos posible. Hoy en día, la cantidad de basura que genera al año cabe en una jarra de 250cl. Increíble, ¿Verdad? Este gran logro hizo que se convirtiera en la impulsora del movimiento mundial ZeroWaste, gracias al cual ha publicado este éxito superventas y da charlas por todo el mundo. Este movimiento es toda una inspiración para mí ya que, como ya sabes, trato de reducir al máximo los residuos que genero.

Ni corta ni perezosa, decidí escribirle para hacerle una pequeña entrevista. Este es el resultado:

Entrevista a Bea Johnson, de ZeroWaste Home

Lucía: A veces un propósito tan ambicioso como el de generar Zero residuos puede resultar un poco difícil de llevar a cabo, ya que seguramente a mucha gente le resulte imposible reducir sus residuos a cero. ¿Cuál es el primer paso que recomiendas a aquellos que quieren seguir el estilo de vida de Residuos Cero?

Bea Johnson: -Lo que hago para generar tan pocos residuos no es un secreto. Consiste en seguir el sistema de las 5 Erres:

1 Rechaza todo aquello que no necesites (bolsas de un solo uso, correo comercial y flyers)
2 Reduce lo que consumes (muebles, ropa)
3 Reutiliza comprando todo de segunda mano y cambia siempre aquello de un solo uso por lo que puedas reutilizar (ve a la compra con bolsas de tela, jarras y botellas)
4 Recicla solo aquello que no puedas rechazar, reducir o reutilizar
5 Reaprovecha los residuos orgánicos para hacer compost

Lo primero es empezar a rechazar basura: si uno acepta folletos, tarjetas, etc. se crea a sí mismo la demanda de crear más basura. Intentadlo y os sorprenderá cómo baja la basura que generáis. El cambio es contagioso; veréis cómo una vez que empezáis a reducir basura es como si te quitaras un peso de encima y querrás ir más allá.

 Bea Johnson ZeroWaste

Lucía: Tu aventura de Residuos Cero empezó en 2008. ¿Cómo ha cambiado tu vida en los últimos 7 años?

Bea Johnson: Lo que nos animó realmente a cambiar nuestra manera de pensar en 2008 fue por un tema de ajuste de presupuesto. Decidimos mudarnos al centro de la ciudad para poder ir caminando o en bici a todas partes (colegio, tiendas, cafeterías, cine, etc.). Antes de mudarnos a nuestra pequeña casa, vivimos de alquiler un año y ya solo nos mudamos con unas pocas cosas: las demás las dejamos en un almacén. Al poco tiempo, nos dimos cuenta de los beneficios que suponía vivir con menos cosas: teníamos más tiempo para disfrutar de lo realmente importantes: pasar tiempo con familia y amigos, disfrutar del aire libre… Cuando nos mudamos a nuestra pequeña casa, nos deshicimos del 80% de nuestras cosas (incluyendo las que teníamos en un almacén. Lo primero que hicimos fue comprometernos a llevar un estilo de vida simple. Luego empecé a informarme sobre temas ambientales (algunos me chocaron, otros me hicieron llorar) y fue cuando decidí cambiar los hábitos de vida para darles un futuro mejor a mis hijos. En medio de la crisis, mi marido dejó su trabajo y se montó una empresa de consultoría sostenible. Yo adapté mi casa a nuestro estilo de vida.

Bea Johnson Zerowaste en casa

Vivir de esta manera nos ha cambiado la vida mucho más de lo que imaginábamos: ahora estamos más sanos ¡y gastamos mucho menos dinero! Lo que más me gusta de este estilo de vida es su simplicidad y lo que nos ha unido como familia. Algunas ventajas del ZeroWaste son: limpiar nuestra casa cuesta mucho menos; hace nuestro trabajo profesional y en casa más eficiente: nos permite jugar más (predominan las experiencias sobre las cosas) etc.

En Madrid, a nivel local, también hay personas que están llevando a cabo iniciativas muy interesantes a la hora de reducir los residuos. Es el caso de Patri y Fer, que hace poco más de un año decidieron empezar a reducir el plástico en sus vidas y crearon el blog Vivirsinplástico. También hemos hablado con ellos y esto es lo que nos han contado:

Entrevista a Patri y Fer de Vivir sin plástico

Patri y Fer de vivir sin plastico

Lucía: ¿Podéis hablarnos un poco sobre cómo, hace casi un año, empezó vuestra aventura de vivir sin plástico?

Patri y Fer: Nunca nos ha gustado generar residuos y el simple hecho de tirarlos al contenedor de reciclaje no nos hacía sentir mejor. A pesar de todo, estábamos tan atolondrados con nuestras rutinas que seguíamos desechando más basura de lo que deseábamos y, sin ser muy conscientes de ello, esto nos remordía por dentro.

Así que un día, tras leer en internet que había personas, como Bea Johnson o Lauren Singer, que vivían sin generar nada de basura, pensamos que era hora de hacer algo al respecto; si ellas podían ¿por qué no nosotros? Tras meditarlo unas semanas pensamos que quizá sería demasiado, así que decidimos empezar con eliminar el material que menos nos gustaba: el plástico. Sólo con pensarlo nos ayudó a comprender lo presente que estaba en nuestras vidas: no éramos conscientes de que estábamos plastificados.

envases plástico vivir sin plástico

Lucía: ¿Cuáles fueron los momentos más difíciles de vuestra aventura? ¿qué consejo les daríais a los que están a punto de tirar la toalla frente a esas dificultades que aparecen al principio del viaje de vivir sin plástico?

Patri y Fer: Lo más difícil fue tomar consciencia. Parece que lo “normal” es coger dos bolsas en el supermercado, tomar un café para llevar de camino al trabajo y comprar una botella de agua cuando tienes sed.

Lo que no resulta normal es plantearte que estamos utilizando un material no biodegradable, de difícil reciclaje y que se caracteriza por su larga resistencia y durabilidad como algo de usar y tirar.

DÈchets apportÈs par la mer sur l'Óle d'Ouessant France

En un principio nos costó bastante romper con la rutina. Pensábamos en todas las cosas que consumíamos normalmente y venían plastificadas. ¿No vamos a poder comer nunca más bolsas de ensalada? ¿Y no vamos a poder comprar pizza? Pero poco a poco nos fuimos dando cuenta de que todo tenía fácil solución. Una vez nos habituamos, todo se volvió de lo más sencillo y ahora la verdad es que ya no nos supone ningún esfuerzo.

Lo que aún nos cuesta son las relaciones sociales. Somos bastante tímidos y muchas veces no nos apetece dar explicaciones sobre por qué evitamos el plástico.

A todos los que están a punto de tirar la toalla, le diríamos que tranquilos, que hay que ir con pasitos cortos y que tampoco es cuestión de eliminarlo todo de golpe. Todo el plástico que dejen de usar es una pequeña batalla ganada; que empiecen por lo más fácil, y que poco a poco sigan avanzando. Todos tenemos que encontrar nuestra propia fórmula, porque tenemos circunstancias diferentes. Una vez que empiezas no vas a poder parar; acaba siendo adictivo.

 

plastico hasta septiembre vivir sin plastico

Residuos de plástico de Patri y Fer en lo que llevamos de año

 

Lucía: ¿Cuáles son las bonitas sorpresas que os está trayendo la decisión de eliminar el plástico desechable da vuestras vidas? ¿Cuál va a ser vuestro siguiente paso? ¿Tenéis nuevos retos sostenibles?

Patri y Fer: Nunca hubiéramos imaginado todas las cosas buenas que nos traería vivir sin plástico. En un principio pensábamos que iba a suponer un camino lleno de renuncias pero en realidad no ha sido así. Hay muchísimas cosas que no necesitábamos y usábamos por inercia. Solo con intentar evitar el plástico hemos conseguido plantearnos nuestra forma de consumir
y nuestros valores. Además, es muy gratificante poder vivir más en consonancia con nuestras creencias y no dejarnos arrastrar por la corriente.

Además de seguir reduciendo desechos para acercarnos al residuo cero, el siguiente paso sería deshacernos de las miles de cosas que tenemos en casa que no usamos: donarlas o regalarlas. Cada vez estamos más cerca de la vida minimalista: queremos quedarnos sólo lo que realmente nos guste o necesitemos.

Qué interesante, ¿verdad? A mí aún me queda para reducir mis residuos a cero pero, cada día, intento implementar nuevas conductas para reducir los residuos tanto en mi vida profesional como mi vida personal. Estas son algunas de las últimas que he implementado:

En el taller:
– 1 Estamos intentando reducir la presencia del plástico: por ejemplo, estoy renovando unos cepillos de plástico con los que limpiamos las botellas por unos de madera.
– 2 reutilizamos las bolsas de plástico de la basura del papel y del plástico: solo vaciamos el contenido en el cubo de la basura, y volvemos a subir la bolsa vacía.

cepillo lavavajillas madera sostenible

En casa:
– 1 Hemos cambiado los tupper de plástico por tarros de vidrio (re-usando por ejemplo tarros de miel o de mermelada).
– 2 Preparamos yogurt en casa y vamos a comprar a granel (me encanta ver todas las cositas ordenadas en la estantería en diferentes contenedores de vidrio 🙂 ) y cuando compramos a granel utilizamos bolsitas de tela que he hecho aprovechando antiguas fundas de almohadas de la cuna de mis hijos.

comprar productos a granel vivir sin plástico

Espero que este post te haya inspirado tanto como a mí. Si te estás planteando reducir tus residuos, ¡lánzate! Te sorprenderá lo gratificante que es.

Un abrazo,
Lucía